Nuestras líneas de acción para un Ñuble y un Chile más orgánico
Si hasta hace unos años estaba más que comprobado que la agricultura orgánica traía únicamente beneficios para la salud del hombre y del medio ambiente, hoy en día, hay dos urgencias que hay que acatar: el cambio climático y la abrupta disminución de la biodiversidad a nivel del planeta.
Chile tomó una serie de compromisos internacionales y nacionales para reducir sus emisiones de gases a efecto invernadero, para capturar carbono y parar volver a favorecer la biodiversidad al nivel del país. Para responder a estos compromisos, la agricultura orgánica, basada en la agroecología, tiene que ser una parte importante de la respuesta del país.
También el modelo de agroexportación chileno está llegando a sus límites y es necesario repensarlo, con un enfoque de comercio tanto local como con países vecinos y más cercanos.
En este contexto, hicimos un primer balance de la situación actual para definir las líneas de acciones y reclamos para que la agricultura orgánica deje de ser marginada.

